lunes, 29 de octubre de 2012


 ¿Cuáles son las causas del cambio climático?

    Los gases de efecto invernadero proceden principalmente de la quema de combustibles fósiles
    Los gases de efecto invernadero proceden principalmente de la quema de combustibles fósiles
    El clima de la Tierra depende de muchos factores, como la concentración atmosférica de aerosoles y gases de efecto invernadero, la cantidad de energía proveniente del Sol o las propiedades de la superficie terrestre. Cuando estos factores varían, ya sea a través de procesos naturales o humanos, producen un calentamiento o enfriamiento del planeta porque alteran la proporción de energía solar que se absorbe o se devuelve al espacio.
    La concentración atmosférica de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) o el óxido nitroso (N2O) ha aumentado notablemente desde 1750 y sobrepasa ampliamente en la actualidad sus niveles pre-industriales.
    El gas de efecto invernadero antropogénico más importante es el dióxido de carbono. Actualmente su concentración atmosférica (379 ppm en 2005) es muy superior al nivel natural observado en los últimos 650 000 años (de 180 a 300 ppm). Dicha concentración aumenta a un ritmo inédito desde que empezó a medirse de forma sistemática y directa en 1960, debido principalmente al uso de combustibles fósiles y, en menor medida, a los cambios en los usos de la tierra. Por ejemplo, las emisiones anuales de dióxido de carbono derivadas del uso de los combustibles fósiles han pasado de 6,4 GT (arqueo bruto) en la década de los 90 a 7,2 GT sobre el periodo 2000-2005. También ha aumentado de manera significativa la concentración atmosférica de metano y de óxido nitroso desde la época pre-industrial. Estos aumentos derivan, principalmente, de las actividades humanas como la agricultura o el uso de combustibles fósiles.
    Los efectos sobre el clima de cada uno de los diferentes factores se expresan en términos de “forzamiento radiativo”. Se habla de forzamiento positivo cuando se da un calentamiento de la superficie terrestre y de forzamiento negativo cuando se produce un enfriamiento de la misma. Es muy probable (más de 90% de probabilidad) que, desde 1750, el efecto general de las actividades humanas haya sido el calentamiento, con un aumento de la energía, o forzamiento radiativo, cuantificado en 1.6 vatio por metro cuadrado en toda la Tierra. En la figura nº 2 puede observarse la contribución relativa de varios factores. Los principales factores de calentamiento son los diversos gases de efecto invernadero y es muy probable que el calentamiento que generan haya aumentado durante la era industrial a un ritmo inédito en los últimos 10.000 años. Los principales factores de enfriamiento son los aerosoles y el efecto probable que causan en la cobertura de nubes.

    Efectos de la contaminación en los animales:
    La fauna que vive en la tierra es la que más ha sufrido la contaminación. A causa de acciones contaminantes, intencionadas o no, muchas especies están en peligro de extinción.
    Por ejemplo, la contaminación acústica en el mar y los océanos ha afectado en la salud y en el comportamiento de numerosas especies submarinas, como delfines, ballenas, algunos invertebrados y otros animales marinos.
    La contaminación química también daña a los habitantes del mar. Muchos investigadores encontraron restos de metales y de sustancias muy contaminantes como el mercurio, el cadmio, el cobre y el plomo en especies acuáticas.
    La contaminación lumínica cambia el comportamiento de muchos animales. Algunos expertos y  ecólogos observaron que los murciélagos han logrado adaptarse a la vida en la ciudad porque, su alimento principal, las polillas se han trasladado, atraídas por la luz de las farolas.  Por el contrario, otros animales, necesitados de oscuridad, al intentar alejarse de la luz terminaron en el mar, donde es difícil conseguir alimentos.
    Efectos de la contaminación en las plantas:
    La polución afecta  al crecimiento de las plantas y provoca la desaparición de muchas especies. La escasez de lluvias y la contaminación de agua, aire y suelo han traído como consecuencia la desertificación. Esta situación perjudica de manera seria a agricultores porque sus plantas y sus cosechas no podrán crecer no recolectarse.


    Cambio climático: una mirada desde Uruguay

    Las consecuencias del cambio climático siguen alarmando al mundo científico y a la sociedad, a la vez que alimentan ficciones y proyectos concretos de acción. Tevé Ciudad ha decidido tomar cartas en el asunto, y se dispone a seguir las acciones concretas que se están llevando a cabo en nuestro país. Y será con Producción nacional, una mirada al Uruguay que trabaja, es el nuevo ciclo que pondrá en su pantalla el canal municipal, con la conducción de Alejandro Landoni, todos los miércoles a las 21.30 (con repetición los sábados a las 20.30). Otra forma de ver y analizar los medios para evitar el efecto invernadero, a la vez que mitigar los posibles efectos del cambio climático.

    miércoles, 17 de octubre de 2012


    Animales en peligro

    Algunos ya no están y no los volveremos a ver, otros están al borde de la desaparición. El 4 de octubre es el Día de los animales, una fecha para cuestionarnos acerca de esta problemática.

    Foto: National Geographic
    Foto: National Geographic
    A comienzos de este siglo XXI, cabe plantearse una gran interrogante: ¿el hombre conseguirá imponerse límites o continuará depredando la naturaleza sin tomar conciencia, ni asumir responsabilidades?

    La transformación de los ambientes se da con una rapidez tan increíble que, muchas veces, genera inmovilidad y sorpresa a quienes contemplan una pradera con ganado, en un sitio donde un año antes existían centenarios de ejemplares de Cardenal Amarillo.

    Precisamente, las aves sufren de varias amenazas y sin dudas, la mayor de ellas es la transformación del hábitat. De las aves de todo el mundo que están en riesgo de extinción, el 85% lo están por esta causa.

    Los otros factores que provocan disminución en las poblaciones de aves son  la caza, tanto para el comercio ilegal de especies como para el consumo; la contaminación ambiental; el cambio climático y la presencia de especies introducidas (especies invasoras) que actúan como nuevos predadores.

    Actualmente,  de las casi 10.000 especies de aves existentes en el mundo, 1.186 (12%) se encuentran en riesgo de extinción y 727 (7 %) en la categoría de cercanas a la amenaza (casi amenazadas). Ya se ha documentado, por restos fósiles hallados,  que en el mundo se extinguieron 128 especies  de aves en los últimos 500 años, de las cuales 103 desaparecieron desde el año 1800 hasta nuestros días.

    La UICN (Unión Mundial para la Naturaleza), trabaja en los Libros Rojos de todas las especies animales amenzadas desde la década del 60.

    Las distintas categorías de amenaza en las que se puede clasificar a las especies en riesgo de extinción han sido determinadas por la UICN. Son 10 las categorías. Las denominadas “en peligro crítico”, “en peligro” y “vulnerable” son las que se consideran aves amenazadas en riesgo de extinción.

    A continuación se mencionan algunas de las categorías más importantes.
    • Extinta:  la especie se considera extinta cuando no hay dudas de que el último ejemplar ha muerto.
    • Extinta en estado silvestre: se utiliza cuando el conocimiento exhaustivo de la población de una especie demuestra que ya no se encuentra o, incluso, cuando su hábitat ha desaparecido.
    • Peligro crítico: se considera a una especie en peligro crítico cuando tiene un alto riesgo de extinción en un futuro inmediato.
    • En peligro: la especie no tiene un peligro crítico en un futuro inmediato, pero sí corre el riesgo de extinción en un futuro próximo.
    • Vulnerable: la especie tiene un alto riesgo de extinción en un futuro mediato.
    • Cercanas a la amenaza (casi amenazadas): Aquí se agrupan las especies que no califican dentro de las estrictamente amenazadas, pero igualmente existe riesgo de extinción en un futuro más lejano. Es una categoría previa a vulnerable.
    En el cuadro que sigue se enumeran las 23 especies amenazadas y las 17 cercanas a la amenaza, en Uruguay. Debe tenerse en cuenta que esta clasificación está realizada en base a criterios globales, dejando los criterios nacionales en un segundo plano. Con la escasez actual de recursos económicos es necesario maximizar los esfuerzos para proteger  las especies que corren un riesgo de extinción a escala global. Esta clasificación toma en cuenta la distribución total de la especie, por  ejemplo, aparece el Ñandú como cercano a la amenaza, aunque en Uruguay no presenta problemas de conservación, sí los presenta en otros países.

    EXTINTO  
    Guacamayo Azul      Anodorhynchus glaucus

    PELIGRO CRÍTICO   
     
    Petrel de Anteojos      Procellaria conspicillata
     Playero Esquimal      Numenius borealis
     Guacamayo Azul      Anodorhynchus glaucus
     Capuchino de Collar      Sporophila zelichi

     EN PELIGRO    
     
     Albatros Real del Norte      Diomedea sanfordi
     Albatros de Tristán     Diomedea dabbenena
     Cardenal Amarillo     Gubernatrix cristata
     Capuchino Pecho Blanco     Sporophila palustris

    VULNERABLE    
     
     Albatros Errante      Diomedea exulans
     Albatros Real del Sur      Diomedea epomophora
     Albatros Cabeza Gris      Thalassarche chrysostoma
     Burrito Plomizo      Porzana spiloptera
     Gaviota Cangrejera      Larus atlanticus
     Viudita Blanca Grande      Xolmis dominicana
     Yetapá de Collar      Alectrurus risora
     Capuchino Corona Gris      Sporophila cinnamomea
     Dragón      Xanthopsar flavus
     Loica Pampeana     Sturnella defilippii
     Pingüino Penacho Amarillo      Eudyptes chrysocome
     Pingüino Frente Dorada       Eudyptes chrysolophus
     Petrel Gigante Común      Macronectes giganteus
     Petrel Cabeza Parda       Pterodroma incerta
     Petrel Barba Blanca      Procellaria aequinoctialis

    CASI AMENAZADA  / CERCANAS A LA AMENAZA
     
     Ñandú      Rhea americana
     Flamenco Austral      Phoenicopterus chilensis
     Chorlito Acanelado      Tryngites subruficollis
     Carpinterito Enano      Picumnus nebulosus
     Espartillero Enano      Spartonoica maluroides
     Pajonalera Pico Recto      Limnoctites rectirostris
     Tachurí Canela      Polystictus pectoralis
     Tachurí Coludo      Culicivora caudacuta
     Capuchino Castaño      Sporophila hypochroma
     Capuchino Garganta Negra      Sporophila ruficollis
     Pingüino de Magallanes      Spheniscus magellanicus
     Albatros Ceja Negra      Diomedea melanophris
     Albatros Pico Fino      Diomedea chlororynchos
     Petrel Gigante Oscuro      Macronetes halli
     Petrel Ceniciento      Procellaria cinerea
     Urraca Azul      Cyanocorax caeruleus

    EXTINCIÓN
    Guacamayo Azul
     (Anodorhynchus glaucus)

    Se puede considerar extinta no solamente en Uruguay, sino también en toda su área de distribución (Brasil, Argentina y Paraguay). Los últimos registros de este loro son justamente en Uruguay, al sur de Bella Unión en 1951 y otro registro, dudoso, en Paraná  (Brasil) en 1960. Su hábitat típico es el monte parque y especialmente los palmares yatay . Ha habido rumores de que se lo ha visto en los otros países donde se distribuía, pero éstos no han sido confirmados, de todos modos en el libro de BirdLife International del año 2000 aún no se lo considera estrictamente extinto.

    EN PELIGRO CRÍTICO
    Capuchino de Collar
     (Sporophila zelichi)

    Esta especie ha sido separada en los últimos tiempos del Capuchino Pecho Blanco (S. palustris). Aún queda mucho por descubrir sobre la biología y ecología de los Sporophila. Se estima que existe una población que oscilaría entre 50 y 250 ejemplares en su área de distribución (Uruguay, Argentina, Paraguay y quizás centro y sur de Brasil). En Uruguay se descubrió en los últimos años, en el departamento de Rocha (Azpiroz 2003) aunque hay datos de que cazadores lo han atrapado en departamentos del litoral (Salto y Paysandú). El hábitat típico de la especie son los pastizales húmedos. La presencia en Uruguay se da entre los meses de noviembre y febrero, migrando luego al norte.

    EN PELIGRO
    Cardenal Amarillo
     (Gubernatrix cristata)

    Sin dudas, es la especie que presenta, en Uruguay, un riesgo de extinción más próximo. Ello es ocasionado por la caza como ave de jaula y la destrucción de los algarrobales, su hábitat principal. Con la colaboración de Neotropical Bird Club (Inglaterra) se ha podido relevar los departamentos de Río Negro, Paysandú y Salto, donde supuestamente era más factible encontrarlo y solamente en este último se han podido observar algunos ejemplares. En el departamento de Río Negro, donde en el año 1996 se encontraron grupos de 6 y 7 ejemplares, hoy ni siquiera existe el algarrobal donde fueron vistos. En Cerro Largo no se observan ejemplares desde el año 1997, donde se habían encontrado pequeños bandos de 6 ejemplares. Los registros más recientes (2003) se han dado en los departamentos de Rocha, Tacuarembó, Lavalleja y Salto, pero únicamente se avistaron ejemplares solitarios o en pareja, no en bandadas.

    Capuchino Pecho Blanco (Sporophila palustris)
    Es una especie poco común en Uruguay. Llega a finales de octubre y permanece hasta febrero o marzo. Habita y nidifica en los bañados del este (Rocha) y también, en el litoral desde Artigas hasta Paysandú. Durante un trabajo de investigación para Aves Argentinas/CMS, desde diciembre de 2002 a febrero de 2003, se relevaron áreas de pastizal en Río Negro y Paysandú,  en este último se lo encontró en un solo paraje (Rocha - Claramunt 2003).

    La causa más importante de desaparición de la especie parece ser la caza ilegal, sobre todo en los departamentos del litoral, lo que sucede también en Rocha, aunque en menor medida. La segunda amenaza  que debe soportar este Capuchino es la destrucción de los pastizales y bañados.

    VULNERABLES
    Viudita Blanca Grande
     (Xolmis dominicana)
    Esta especie presenta su mayor población en los bañados del este, sobre todo en Rocha,  Treinta y Tres y noreste de Lavalleja. La destrucción de su hábitat, pajonales húmedos y pastizales que incluso utiliza para nidificar, es la principal causa de su declinación. También el parasitismo del Tordo Común (M. bonariensis) la afecta, reduciendo su éxito reproductivo (Azpiroz 2000).

    Quizás, la de Uruguay sea una de las poblaciones más importantes dentro de su distribución internacional y  en la que se deben enfatizar los esfuerzos por su conservación.

    Capuchino Corona Gris (Sporophila cinnamomea)
    Llega a mediadios de octubre y permanece hasta febrero o marzo. Ha sido la especie con riesgo de extinción más observada dentro de las 40 áreas de pastizal relevadas en Paysandú y Río Negro en la primavera-verano 2002-2003, con un total de 103 registros  (Rocha & Claramunt 2003). Es una especie localmente común en todo el litoral del Río Uruguay y en los bañados del este, incluso se ha encontrado en  Canelones y Florida  donde antes no había sido registrada. En Uruguay, puede tener un área de distribución  mucho más grande de la que se conoce hasta el momento. La destrucción de su hábitat, el pastizal, es la principal amenaza, aunque también a esta especie la afecta la caza para ser ave de jaula.

    Dragón (Xanthopsar flavus)
    Esta especie presenta sus mayores poblaciones en los bañados del este (Rocha), también aparece con suma frecuencia en Maldonado, Treinta y Tres y norte de Lavalleja. Recientemente se ha encontrado al sur del Río Negro, en pequeños bandos (8 a 10 ejemplares) Nidifica en pastizales húmedos y utiliza la pradera y pastizales bajos para alimentarse. Suele tener movimientos locales buscando alimentos. A la hora de desplazarse y alimentarse, mantiene un estrecho vínculo con la Viudita Blanca Grande (X.dominicana).
    Uno de los problemas más graves que enfrenta es la destrucción y/o fragmentación de su hábitat así como el parasitismo del Tordo Común (Azpiroz 2000).

    CASI AMENAZADAS/CERCANAS A LA AMENAZAÑandú (Rhea americana)
    No presenta, por el momento, problemas de conservación  en Uruguay. Si bien la destrucción de pastizales bajos, la caza para consumo y  la fragmentación de los campos son un grave problema en otros países, en Uruguay aún se pueden encontrar grupos numerosos. En el sur, los grupos son más pequeños que en el norte del país. EstasLas poblaciones se pueden considerar entre las más importantes en toda el área de distribución de la especie. Si bien se colectan huevos para consumo y además se han capturado ejemplares del medio silvestre para criaderos, aún existe una importante población.

    Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus)
    Este pingüino llega en invierno a Uruguay y es el más abundante en las costas de Rocha y Maldonado. Su población mundial se estima en  1.300.000 parejas; aunque en algunos lugares se supone que las poblaciones han  disminuido a casi la mitad. Muchos ejemplares mueren por causa del empetrolamiento. También inciden las actividades pesqueras, porque se capturan muchas especies incidentalmente, así como también la introducción de algunos mamíferos que predan en sus áreas de cría. Entre 1982 y 1990 murieron empetrolados 20.000 adultos y 22.000 juveniles por año. En 1991 un solo derrame terminó con la vida de 17.000 pingüinos en la costa de Chubut (Argentina).

    Flamenco Austral (Phoenicopterus chilensis)
    En Uruguay presenta una baja población, se observa en pequeños grupos de 10 a 50 ejemplares y llega a concentraciones de hasta 200 individuos (Azpiroz 2001). Su presencia se ha restringido al hábitat de las lagunas costeras (José Ignacio, Garzón y Rocha), aunque también se lo ha observado en la Laguna de Castillos y en el Arroyo Valizas. Algunos individuos aislados pueden llegar a otros sitios del país. Es una especie que se distribuye desde Perú hasta Tierra del Fuego. Sus grandes colonias de nidificación están en la Cordillera de los Andes (Chile). A mediados de los años 70, se estimaba una población mundial de 500.000 ejemplares, pero en la actualidad ha disminuido a 200.000 individuos. Las principales amenazas radican en actividades desarrolladas por el hombre. La colecta de huevos y la caza afectan a las poblaciones, esto sucede sobre todo  en Bolivia, y también en Chile y Argentina, aunque en menor medida. No nidifica, pues, en Uruguay y tampoco tiene grandes amenazas, excepto la perturbación de su hábitat.

    Otros animales que se extinguieron en Uruguay

    OSO HORMIGUERO (Myrmecophaga tridáctila)

    JAGUAR (Panthera onca)
    Es una especie casi amenazada a nivel internacional. Lamentablemente en Uruguay se extinguió a principios del siglo XX.  Los antiguos visitantes que llegaban a Uruguay durante el siglo anterior a su desaparición mencionaban que era habitual verlo en el este del país, en los montes cercanos a las zonas de bañado.

    CIERVO DE LOS PANTANOS (Blastocerus dichotomus)
    Es un ciervo que vivía en la zona de bañados, fundamentalmente en el sureste del país, aunque hay algún registro también para el suroeste en el departamento de Soriano.  A nivel internacional se considera vulnerable, pero en Uruguay se considera probablemente extinto.

    PECARÍ DE COLLAR
     (Pecari tajacu)
    Se considera extinguido en Uruguay, los registros históricos lo dan para el norte y el este de Uruguay, llegando incluso hasta el sureste en el departamento de Rocha.

    OTROS ANIMALES EN PELIGRO

    PUMA (Puma concolor)
    En Uruguay se lo considera amenazado de extinción e insuficientemente conocido. A nivel mundial se lo considera “en peligro” por parte de la UICN.  Hace mucho tiempo en Uruguay se lo encontraba en prácticamente todo el país. Actualmente, solo existen algunos registros aislados para Paysandú, Lavalleja, Tacuarembó y Rivera.

    Es una especie carnívora que habita montes, praderas arboladas, serranías y quebradas. El largo total del animal puede llegar a 2,30 m y parado a 90 cm.

    VENADO DE CAMPO 
    (Ozotoceros bezoarticus)
    En Uruguay se lo considera amenazado ya que tiene dos poblaciones aisladas, una en Rocha y otra en Salto. A nivel internacional se lo considera “casi amenazado” por la UICN.

    El largo total llega casi a 1,5 m y puede pesar entre los 25 y 40 kg. El hábitat principal es la pradera y se alimenta de pasto.

    LOBO GRANDE DE RÍO (Pteronura brasiliensis)
    No se conoce mucho de esta especie en Uruguay, pero probablemente también se haya extinguido. No hay registros recientes, aunque queda la duda de algún encuentro aislado con individuos de esta especie. Los registros históricos de esta especie son para los departamentos del sureste, este, noreste y norte del país. Vive en ríos, arroyos y lagunas.

    COATÍ (Nasua nasua)
    Este mamífero habita los montes ribereños y principalmente los montes de quebrada en el norte del país. En Uruguay se lo considera vulnerable e insuficientemente conocido. Es omnívoro y generalmente se desplaza en grupos.

    COENDÚ 
    (Sphiggurus spinosus)
    En Uruguay se considera una especie vulnerable, existen pocos registros de la especie en los departamentos del norte y noreste de Uruguay. Particularmente en el departamento de Cerro Largo hemos encontrado hasta tres ejemplares en el mismo árbol. Se alimenta de vegetales, frutos y hasta de la propia corteza de algunos árboles. Es de movimientos lentos y puede permanecer inmóvil en una rama por largo rato.

    TAMANDUÁ
     (Tamandua tetradáctila)
    En Uruguay se lo considera como una especie amenazada de extinción y poco conocida. En mayo del 2009 se pudo observar un ejemplar muerto en la Ruta 8 en el departamento de Cerro Largo.  Es una especie que aún se puede encontrar en el noreste de Uruguay, especialmente en Cerro Largo, Rivera, Tacuarembó y norte de Treinta y Tres


    Geografia - Flora
    La flora y la fauna de Uruguay son las propias del imperio biogeográfico y la ecozona neotropical. En general es un país de praderas, en las que predominan las herbáceas. Las especies vegetales de gran porte pueden encontrarse en quebradas, sierras, riberas de ríos y zonas aledañas. No obstante, se pueden diferenciar algunas zonas, determinadas por la humedad natural.
    La pradera natural ocupa aproximadamente el 80% del total del territorio. Destaca su diversidad, con casi 2000 especies, 400 de ellas de gramíneas.El monte ribereño es un bosque galería que crece en los márgenes de los cursos de agua. En función de la cercanía con el agua. En la zona más próxima al curso encontramos especies puramente hidrófilas: mataojos, sauce criollo, sarandí blanco y sarandí colorado. En la zona intermedia encontramos especies como el arrayán, chal-chal, coronilla y guayabo colorado. Y en la zona exterior del monte ribereño, lindera a la pradera, se encuentran: coronilla, espina amarilla, molle rastrero y tala.




    Las existencias de puma, carpincho y ñandú se redujeron drásticamente por la caza intensiva y en este momento son especies protegidas. Al igual que el lobo de río, mamíferos como el zorro gris, el oso hormiguero, armadillos (la mulita, el tatú y el peludo) y diversos roedores son los más comunes entre los mamíferos, pero al igual que los anteriores está vedada su caza. Con respecto al ñandú existe la cría en cautiverio para comercializar su carne y demás productos derivados.
    Existen cuatro especies que son consideradas plagas, por lo cual se autoriza la caza:
    • El jabalí, también llamado "chancho jabalí"; no es autóctono del Uruguay y fue ingresado al territorio por Aarón de Anchorena (Parque Anchorena), en su estancia. Al no tener control de la cría del mismo se extendió por todo el país, particularmente en las zonas de monte. Es perseguido, ya que en la época de la aparición de ovejas hace matanzas sobre los corderos.
    • La cotorra, la cual produce estragos en los cultivos.
    • La liebre, también produce destrozos sobre los cultivos.
    • El gorrión, el cual no es autóctono de Uruguay, fue introducido por algunos inmigrantes chinos al territorio. Al no tener depredadores naturales que controlaran su reproducción, se multiplicó y dispersó por todo es territorio nacional. Está permitida su caza.
    A partir de esta opción por el enfoque conservacionista, hemos elaborado los siguientes modelos de aprovechamiento, que admiten combinaciones entre si:
    I. Modelo agroindustrial. Está centrado en la obtención de materias primas para las industrias de la madera, química, del medicamento, de la bebida y de la alimentación.
    II. Modelo agro-silvo-pastoril. Se orienta hacia el uso de bienes y servicios, madereros y no madereros. Dentro de este modelo se incluyen los sistemas agroforestales (silvopastoreo, agrosilvicultura, silvoapicultura). También se incluye la fruticultura y la explotación racional de la fauna indígena.
    III. Modelo turístico. En este caso, el uso se orienta hacia el aprovechamiento de los valores de esparcimiento, paisajísticos y culturales del monte (campings, ecoturismo, estancias turísticas, turismo en reservas de flora y fauna).
    Dentro de este enfoque, algunas opciones de aprovechamiento podrían ser las siguientes:
    a) Plantaciones de algunas especies indígenas de particular interés, dentro o fuera del monte.
    - Fuera del monte. Se trataría fundamentalmente de plantaciones regulares de una o pocas especies. Podrían ser plantaciones destinadas a la producción frutal, o para las industrias química, del medicamento, alimenticia o maderera. Para evitar los problemas inherentes a los cultivos monoespecíficos (proliferación de plagas, agotamiento de los suelos, etc.), podrían formar parte de sistemas agroforestales, con lo cual no sólo disminuirían los riesgos, sino que además se lograría un mejor aprovechamiento del suelo.
    - Dentro del monte. Si bien también en este caso las plantaciones se pueden destinar a los mismos usos que en el caso anterior, probablemente se adecuaría mejor a la producción maderera, conformando un bosque de dos estratos: la especie maderera en el estrato superior y el resto de las especies en el estrato inferior, intentando una composición florística lo más similar posible al ecosistema natural. De esta forma se estaría asegurando que el monte continúe brindando todos los importantes servicios que presta, con un incremento importante en cuanto a su producción.
    b) Corta racional del monte. La corta del monte en su estado natural puede tener como destino principal su uso como combustible, aunque también debería encararse su aprovechamiento por parte de artesanos de la madera. En caso de decidirse la corta, se debe asegurar, no sólo su regeneración, sino también la continuidad de los servicios de consecuencia del monte. Por tal motivo y teniendo en cuenta los distintos tipo de montes ya mencionados, debería analizarse, caso a caso, los métodos de manejo a aplicarse.
    c) Uso centrado en los servicios de consecuencia del monte. En este caso se busca un aprovechamiento que en muchos casos ni siquiera implica la corta de árboles. Entre las varias posibilidades en este sentido, se destacan el uso silvopastoril, el aprovechamiento turístico y el uso apícola.

    Monte Nativo. Desarrollo de un sistema de incentivos para la conservación y utilización sustentable del monte nativo en la región del Río Uruguay.

    Presentacion
    El objetivo general del proyecto es contribuir a la conservación y la producción sustentable de bienes y servicios productivos y ambientales del bosque nativo, en el ámbito de las explotaciones agropecuarias. 
    El monte nativo se encuentra presente en unas 750.000 ha del territorio de Uruguay, ocupando áreas parciales en 15.000 explotaciones agrícola-ganaderas, acompañando con diversas modalidades los cursos de agua, serranías, y otros paisajes específicos. Provee en estas explotaciones principalmente leña, madera para alambrados y construcciones rurales, abrigo y sombra para el ganado. Constituye una de las principales fuentes de diversidad de la flora y fauna regional, cumple funciones centrales para la conservación de los cursos de agua, contribuye a la reducción de los gases de efecto invernadero.
    Objetivo específico 1. Mejorar el sistema de incentivos económicos para el pequeño productor.
    Objetivo específico 2. Difundir en los productores rurales y el conjunto de la sociedad  el conocimiento del ecosistema monte nativo y de los beneficios que presta.
    El proyecto se realiza en el marco de un consorcio de instituciones integrado por el Centro Interdisciplinario de Estudios Sobre el Desarrollo (CIEDUR), que tiene a su cargo la Coordinación General;  la Dirección General Forestal del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, el Programa de Producción Responsable,  el Gobierno local del Departamento de Paysandú, y Central Lanera Uruguaya.
    Cuenta con el apoyo del Programa de Subvenciones para Ecosistemas (EGP en idioma inglés), de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN NL).
    Se aplica en cuatro departamentos de Uruguay, Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro. La ejecución se extenderá hasta fines del año 2010.

    sábado, 6 de octubre de 2012

    fauna nativa


    FAUNA NATIVA DEL URUGUAY





    HORNERO (Furnarius rufus rufus)
    Es una de las aves típicas del Uruguay. Se la reconoce por su coloración castaña y por su nido característico. Este es hecho con barro y estiércol de caballo que la pareja transporta y acomoda, realizando la tarea en etapas y dejando que los materiales acarreados se sequen, lo que le da gran resistencia.
    Se alimenta de insectos y larvas de los mismos que atrapa en el suelo.
    Se reproduce en Setiembre-Octubre; la hembra en general pone cuatro huevos de color blanco. La incubación se realiza dentro del nido, sobre un tapiz de plumas. El nido de barro es esférico con un tabique vertical helicoidal y una abertura circular. Una vez abandonado, es utilizado por otras especies para anidar.





    ZORRO GRIS (Dusicyon gymnocercus)
    Su alzada a la cruz es de 45 centímetros. Es muy abundante. Tiene en promedio cuatro crías al año. Se alimenta de insectos, pequeños mamíferos, frutas y animales muertos. Se le acusa de ser responsable de predación sobre lanares, sobre todo corderos. Esto ha sido descartado por estudios de contenidos estomacales y porque carece de los parásitos transmitidos por los ovinos.
    Tiene hábitos crepusculares y nocturnos. Es frecuente verlos cruzar las carreteras donde también pueden hallárselos muertos por vehículos.




    PELUDO (Euphractus sexcinctus flavimanus)
    Debe su nombre popular a los pelos largos y blanquecinos que se encuentran entre los anillos móviles del caparazón. Estos son de seis a ocho. Su cabeza en forma cónica y achatada en su parte superior, lo distingue de los otros integrantes de la familia de los dasipódidos. En los miembros anteriores, poseen uñas largas y fuertes, las que usa para cavar la cueva, en la que vive.
    Generalmente la construye dentro del monte, entre las raíces de los árboles.
    Su cola es larga y está protegida por un estuche formado de anillos de placas óseas recubiertas por córneas. Las hembras paren dos crías que pueden ser de sexos iguales o diferentes. Se alimentan de invertebrados, vegetales y suelen comer carroña. Su habitat es en montes marginales a cursos de agua y usan el ecotono con la pradera para su alimentación.





    BENTEVEO (Pitangus sulphuratus argentinus)
    Es un típico representante de la familia de los tiranidos.
    Construye su nido entre las ramas de los árboles, utilizando lana y otros materiales.
    Exteriormente es un nido con apariencia desordenada. La hembra pone de tres a cuatro huevos. Se alimenta de insectos que caza al vuelo, utilizando la técnica del acecho, posado sobre una percha esperando el paso de su presa.
    Se lanza sobre ésta y regresa a su apostadero, repitiendo esta técnica sucesivamnete. Suele practicarla también cerca o sobre el agua, perchado sobre una rama o junco para pescar pequeños peces de los que también se alimenta. Preda abejas, motivo porque es perseguido por los apicultores. Es abundante en todo el país y en la ciudad de Montevideo.





    SAPO GRANDE (Bufo arenarum arenarum)
    Se lo reconoce por tener la piel adherida al cráneo, por poseer crestas cefálicas bien desarrolladas, con pupila horizontal. Su piel es gruesa, cornificada, glandular con aspecto verrugoso. Sus glándulas parótidas bien desarrolladas, su tímpano visible  sin dificultad. En sus manos se aprecian cuatro dedos y en sus  miembros posteriores cinco. Coloración dorsal verde grisáceo con manchas amarillas, ventralmente blanco grisáceo.
    Se alimenta de insectos, lombrices y crustáceos terrestres. En los apiarios son combatidos por los apicultores por alimentarse de abejas.  Se los suele ver en las playas de los Departamentos de Maldonado y Rocha,  durante las noches en la línea de marea alimentándose de insectos que trae la resaca y en zonas rocosas cerca del agua marina ingieren isópodos.
    En invierno se guarecen en cuevas o se los encuentra entre maderas, bajo  chapas, etc. Son sedentarios. En los meses de actividad, salen de sus refugios al  crepúsculo, teniendo su actividad durante la noche.
    Durante la época de reproducción los machos son reconocibles por sus miembros anteriores robustos y con callos nupciales en las manos. Esta dura desde fines de agosto hasta marzo.
    Los  machos  poseen saco gular el cual dilatan durante su canto. El amplexo se realiza en el agua. Las hembras son atraídas por la voz de su congénere. Estas expulsan sus óvulos a causa de la presión  que ejerce el macho en el amplexo.  Estos óvulos en número de 30.000 a 40.000 son expulsados en cordones gelatinosos dobles, la fecundación es externa. El estado de larva dura aproximadamente un mes, al metamorfosearse miden 1 cm,  los adultos llegan a los 8-14 cm.





    CARPINCHO (Hidrochoerus hidrochaeris)
    Es  la especie más grande dentro del grupo de los roedores. Se  identifica fácilmente por las dimensiones que alcanzan los adultos, más de 1 m de longitud total, por sus patas que son cortas en relación a su cuerpo, cola no visible, con orejas pequeñas, que se encuentran en posición dorsal igual que sus narinas y ojos. En las patas anteriores poseen cuatro dedos y tres en las posteriores, con membrana interdigital y fuertes uñas. Su coloración es en general castaña, variando de oscura a rojiza.
    Vive  en pequeñas manadas sedentarias, compuestas por un macho adulto y varias hembras con sus  crías, con estructura social bien definida.
    Los  machos  poseen una glándula en la parte superior del hocico entre los ojos y las narinas,  con una zona sin pelos

    Por tanto en Uruguay encontramos los siguientes biomas:

    Pradera: Cubre más del 85% de nuestro territorio. Predominan gramíneas (pastos), tréboles, chircas y otros arbustos. Fauna: venado de campo, ratón de campo, zorro, apereá, mulita, tatú, liebre, ñandúes, teros, pájaros. 

    Bañados y lagunas: Ejemplo los bañados del este en Rocha, Treinta y Tres y Maldonado, Bañados de Santa Lucía. Son extensiones de agua no donde su profundidad no es mayor a seis metros. Se encuentran numerosas plantas acuáticas y animales como aves, nutrias, carpinchos, sapos, ranas, tortugas, caracoles. 

    Costas sobre el Río de la Plata y Océano Atlántico: Se caracteriza por presentar arcos arenosos y puntas pedregosas. Presenta 3 zonas: 1) Supralitoral (casi siempre esta seca), 2) mesolitoral (a veces está seca y otras veces cubierta por agua) y 3) infralitoral (región bajo agua). Existen diversos seres vivos que habitan en cada una de las zonas, desde pastos en la zona seca hasta peces en la región bajo agua. 

    Bosques o Montes: Hay varios tipos: a) Monte serrano (se ubican en las serranías del este y norte del país), b) Monte de quebrada (se ubican en las quebradas, es decir depresión del relieve), c) Monte fluvial (que se desarrolla a ambos lados de nuestros ríos y arroyos). Se caracteriza por la presencia de diversos árboles y arbustos y de animales como: aves, zorrillos, gato montés, apereá, comadreja, nutria, sapos, tortugas, lagartos, víboras, insectos, entre otros; y también depende de qué tipo de monte se trate.